En los tiempos que corren, nos pueden surgir problemas en la empresa en la que trabajamos, con Hacienda o recibir una multa de tráfico. En cualquier momento podemos necesitar los servicios de un despacho de abogados en Bilbao que nos ayude a hacer frente a situaciones como las anteriormente descritas u otras similares.

En una ciudad industrial y dinámica como Bilbao es bastante probable que en algún momento tengamos que acudir a los servicios de un buen despacho de abogados en Bilbao. Precisamente, la gran actividad económica que se desarrolla en esta capital hace que el conjunto de los ciudadanos y profesionales bilbaínos necesiten en algún momento asesorarse o acudir a los servicios de un despacho de abogados.

La figura del abogado surgió en la antigua Roma. En un primer momento estos abogados no podían percibir remuneraciones, por lo que tenían que hacerlo de forma ilegal. Fue en el siglo III d. C. cuando se puso un sueldo a los servicios que prestaban estos abogados. Poco a poco la figura del abogado se fue profesionalizando, siendo necesaria una formación de cuatro años de estudios en leyes. También debían inscribirse en un organismo, algo así como los actuales colegios de abogados.

Tras la caída del Imperio romano, la figura del abogado prácticamente desapareció, y no sería hasta el siglo XIII cuando reaparecería en el ámbito eclesiástico. Será en este siglo cuando se institucionalice la figura del abogado y se extienda por distintas regiones de Europa.

La profesión de abogado ha contado con gran prestigio en los últimos siglos, aunque el retraso en la justicia o la excesiva exposición mediática han hecho que esta profesión pierda parte del prestigio de antaño.

Si precisas los servicios de un abogado o simplemente algún tipo de asesoramiento jurídico, acude a Iñigo Lartitegui Sebastián. Te ayudaremos en todo lo que precises.