La diferencia entre el delito de homicidio en grado de tentativa y el delito de lesiones consumado estriba en la voluntad del autor, del sujeto activo, porque el delito de homicidio exige ánimo de matar, el cual no puede nunca darse por sentado ni presumirse, la voluntad del autor es decisiva, y se ha de inferir de todas las circunstancias del caso, tanto las previas como las propias de la acción, siendo tarea de la defensa el acreditar la voluntad que excluya intención clara de matar, para no ser más adelante acusado de delito tan grave. Para ello se ha de contar con la declaración del interesado, pero también todas las circunstancias concurrentes que demuestren o esclarezcan la verdad, y por contra, correrá a cargo del perjudicado el demostrar aquél ánimo de matar, de otro modo se ha de tener presente que todo lo que resulte perjudicial para el acusado ha de estar demostrado. El delito de lesiones no distingue por otro lado la gravedad de las mismas, ni tampoco el resultado médico ni sus consecuencias.

Publicado: 26 de Diciembre de 2014